En Alicante hay un despacho de abogados de seguros que no intenta impresionar con florituras. Aquí se hicieron dos piezas.

No es un gran árbol ni un pequeño adorno más. De pie, el bonsái queda a la altura de los ojos. Sentado, por encima de la cabeza. Es de 90 centímetros. Altura concreta. Escala correcta.

El jardín de la pared no es el protagonista. Solo el sobrio y sencillo cuerpo del logo, claro como un folio. Que se presenta y te acoge con un café. No te distrae con mil cosas a la vez: «Claridad. Elite Insurance. Esto es lo que hay.» Sabe a lo que vienes y quién es.




