Años atrás, yo misma veraneaba en esta costa con mi familia. Desde el Pilar de la Horadada, una hostelera me entrega una fotografía. Es la típica postal de este pueblo de Alicante: su histórica torre vigía sobre una playa dorada del mar Mediterráneo. No la quiere impresa ni enmarcada. Sino en musgo.

Pero las plantas no son pintura. Y no permiten crear gradientes. Para pasar de una imagen real a una paleta de musgos de colores, el único camino era traducir los matices a otro nivel iconográfico: a bloques definidos y colores planos. Un estilo más pop.

El cuadro cuelga ahora en el restaurante de la dueña. La auténtica torre está a unos pocos cientos de metros; el mar suena desde fuera, la arena alcanza a la terraza. El paisaje y la pieza se miran de frente como si ésta fuera su espejo. Uno de los proyectos más intrincados que he hecho.
Ficha técnica
- Tipo: cuadro de musgo preservado.
- Lugar: restaurante en el Pilar de la Horadada, Alicante.
- Materiales: musgo liquen en azules, verdes, ocres y blanco; piedras pequeñas; ramas; hojas preservadas.
- Dimensiones: 1,80 × 1,00 m.
- Encargo: traducir a musgo preservado una fotografía emblemática para un restaurante.


